Este es un tema del que hablo mucho en mis talleres y con conocidos, personas que sienten la inquietud de escribir, o de publicar sus escritos, y a veces me comentan que «bueno, ya a mi edad es muy tarde para ponerme a ello».  Si queréis saber qué opino: nunca es tarde.

Lo curioso es que esa percepción de «ya es tarde» la veo tanto personas de cuarenta y tantos como de sesenta y tantos. Es decir, que, en realidad, la edad no tiene nada que ver con ese sentimiento de «yo no puedo».

Nunca es demasiado tarde para ser quien querrías haber sido –
George Eliot

José Saramago

José Saramago

Ejemplos que corroboran esto los hay a punta pala: basta mirar el gráfico que acompaña a este post. Escritores famosísimos como Charles Perrault (creador de tantas fábulas y cuentos infantiles clásicos) o Raymond Chandler no empezaron a escribir hasta tener más de los 50 años. Y hay autores cuyas primeras novelas, éxitos absolutos, fueron publicadas con ellos ya en la sesentena: Las cenizas de Ángela o la saga Millenium. Hasta hay tiempo para ganar el premio Nobel: José Saramago, aunque publicó una novela de joven, no comenzó su carrera literaria en serio hasta los 58.

 

Yo misma tengo ejemplos cercanos dentro de mis alumnos y ex-alumnos: aquí podéis ver el blog de Elisa I. Mellado (65 años), Alzira Gómez, escritora y actriz, y Eloíza Zapata (73 y terminando su cuarta novela, la primera la escribió hace cuatro años).

Y, con todas estas pruebas, ¿por qué muchos siguen pensando que ya es demasiado tarde para ellos?  Creo que es una excusa para no intentarlo. Porque mientras no intentas algo que deseas mucho (algo en lo que tienes puestas muchas expectativas) NO FRACASAS. Y, como ya dije en otro post, la mayoría de la gente busca, sobre todo, no fracasar.

De ti depende, pues, resignarte con cualquier excusa («ya es tarde para mí«, «seguro que no triunfaría«, «hay crisis«, «no tengo suficiente talento«…) o lanzarte e intentarlo con todas tus fuerzas. Porque hay testimonios suficientes de que todo el mundo puede aprender a escribir, mejorar su estilo e incluso llegar a publicar.

¿Y tú? ¿Te has animado a hacer realidad tu sueño?