Aunque la poesía es una de las artes más subjetivas que existen, hay reglas, consejos y trucos universales que ayudan a que un ejercicio de intuición o de inspiración se convierta en un poema profesional y emotivo.

La primera regla fundamental, tanto en poesía como en cualquier disciplina artística es esta: Nunca te quedes con la primera idea. Porque suele nutrirse de tópicos y de cosas ya oídas y leídas. La primera idea siempre necesita de la re-escritura para sacarle todo su partido, especialmente en poesía.

Recuerda que

[bctt tweet=»los poemas se crean como los diamantes: surgen en caliente, pero se terminan puliendo en frío.»]

Una buena manera de escribir -especialmente poesía- es la técnica del «buscador de oro«. Toma nota:

Consiste en sentarse y hacer un ejercicio casi de escritura automática, lanzarse a escribir dejándose llevar, sin razonar. Sin pensar en puntos, comas, versos, orden, rima… Simplemente dejarse llevar, y al menos durante media hora, llenar folios, sin detenerse a controlar hacia dónde vamos, ni qué estamos buscando.

Después, sólo después, releer el texto con calma y buscar las «pepitas de oro«: expresiones, imágenes, frases, un adjetivo que ha quedado perfecto junto a un sustantivo…. Y, a partir de ahí, construir un poema (o varios), ya calmadamente, ya pensando hacia dónde va el texto, qué os sugieren los verbos, cómo arrancan los adjetivos.

¿Os gusta escribir poesía? ¿Cuál es vuestra técnica para arrancar?