¿Cómo saber si soy buen escritor/a? Es una de las preguntas que más a menudo me hacen en mis talleres y por email. Por eso he creído importante escribir este post.

Sorprendentemente, la respuesta no tiene nada que ver con la calidad del escrito. Ya imagino vuestra reacción: «¿Cómo que no, Diana?». Pues no. Por una verdad muy sencilla:

[bctt tweet=»Ser malo en algo en lo que queremos mejorar es simplemente una necesaria parte del proceso»]

¿A que, dicho así, suena claro? Porque así es. Nadie nació sabiendo escribir. Ni siquiera genios como García Márquez (quien escribió un artículo al día durante cuatro años antes de publicar su primer cuento).

¿Cuál es, entonces, la diferencia entre un buen y un mal escritor/a?

[bctt tweet=»El buen escritor escribe y persiste en la escritura. El mal escritor abandona. «]

Los buenos escritores/as…

Escriben regularmente:

No importa si es una página al día o dos horas a la semana. Si quieres llegar a escribir es muy bueno constante (y tu escritura mejorará cada día, ineludiblemente, gracias a esa constancia).

Leen (casi) todos los días:

la lectura es el alimento de la escritura. Nos inspira, nos anima y nos enseña. Si no lees habitualmente, pones obstáculos en tu camino. Es uno de los consejos que más repito en mi blog: lee, lee mucho, lee buena literatura.

Escriben para su propio placer:

Tratar de complacer a otras personas es, en la mayoría de los casos, la fórmula mágica para no complacer a nadie. Escribe primero para ti, confía en aquello que te hace una persona única.

Piden opiniones (y aprenden de ellas):

Ya sea a los amigos, a tutores, a otros escritores… un buen escritor/a no tiene miedo de mostrar su trabajo y no duda en aceptar las críticas para mejorar.

Se ponen plazos y objetivos:

lleve un año escribiendo o diez, un buen escritor se fija metas para avanzar en su escritura. Eso le hace no procrastrinar.

Terminan sus escritos:

Terminar un escrito proporciona grandes lecciones. Aprendemos a llevar algo hasta el final, nos sentimos satisfechos, podemos analizar el trabajo en su conjunto…

Se rodean de otras personas que escriben: 

Busca gente que comparta tus mismas inquietudes; de esta forma, siempre tendrás la escritura en la cabeza y, mientras te diviertes con ellos, escribirás más. Un buen ejemplo puede ser mi grupo de Facebook «La aventura de escribir».

Estudian técnica de escritura:

el buen escritor siempre está dispuesto a aprender y sabe que siempre puede mejorar en su oficio. Ya sea a través de talleres, tutores o libros, el buen escritor siempre está hambriento de construirse como profesional.

Tienen fe en sí mismos y aprenden de sus errores:

El buen escritor sigue adelante. Sabe que tiene algo que contar y mejora constantemente en la forma de intentar transmitirlo. Es resiliente y mira al futuro con optimismo, seguro de que todo forma parte de un proceso y de que él/ella tiene el poder para conseguir lo que desea, si se empeña con entusiasmo.

Los malos escritores…

  • No escriben con regularidad (o no escriben en absoluto): hablan de escribir, pero nunca empiezan, o lo hacen sólo de higos a brevas. Así es muy difícil mejorar en cualquier disciplina artística.
  • Leen poco o nada: De esta forma, frenan su proceso de aprendizaje y se cierran a nuevas ideas.
  • Escriben pensando lo que les gustará a los demás o lo que creen que va a ser más vendible: no hay mejor receta para el fracaso. Recordad que cuando J.K. Rowling escribió su primer libro de Harry Potter los libros de magia no estaban de moda.
  • Critican a otros escritores y desean que fracasen: Los malos escritores están rodeados de malas vibraciones. La envidia es una de las peores carcomas que te pueden comer por dentro.
  • No buscan mejorar. No aceptan las críticas: : los malos escritores creen que ya saben todo lo necesario.
  • No terminan lo que empiezan: los malos escritores se desaniman antes de llegar al final. No perseveran, no aprovechan las lecciones que se aprenden cuando terminamos las cosas y se sienten permanentemente insatisfechos.
  • Culpan a otros (o a la situación) de lo que no consiguen.

 

¿Qué puedes hacer ahora mismo para empezar a convertirte en escritor/a y mejorar?

  1.  Escribe. Escribe con regularidad. Escribe para tu propio placer. Diviértete.
  2. Ponte objetivos, fechas límites. Termina tus escritos y enséñalos. 
  3. Busca críticas y consejos, profesionales o de amigos. Recuerda que la escritura tiene técnicas que se pueden aprender.

Y, por último, acepta esto como una verdad:

En tus manos está convertirte en escritor/a.

Acepta la responsabilidad por lo que te sucede en la vida y cambia tus hábitos ahora. Haz algo, aunque sea poco, por tu escritura cada día o cada semana. Comprométete a mejorar y aprender. Confía en ti mismo/a. Persiste. Y NO TE RINDAS JAMÁS.

Consejo de Neil Gaiman a escritores: "Escribe. Termina las cosas. Sigue escribiendo"

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