Hace un par de semanas algunos lectores de mi blog me preguntaron cómo se escribe una escena de acción, o incluso alguna que incluya una pelea. Esta pregunta, que puede parecer baladí, no lo es, porque nos da la excusa a uno de los temas más esenciales en escritura: el ritmo.

Seguramente no os habéis parado a pensarlo, pero vuestros escritos, vuestra redacción, tiene un tempo. Si escribimos con frases largas, cargadas de oraciones subordinadas, que se detienen en muchos detalles y hasta incorporan paréntesis y apartes (como esta misma frase), la sensación que le queda al lector es de que lo que contáis está sucediendo de forma muy lenta.

Usad en cambio frases breves. Como esta. O esta otra. Frase corta, ritmo rápido. ¿Lo notáis? La acción se acelera. Todo se acelera.

Eso mismo sucede en el lenguaje cinematográfico. Si vemos una escena pausada, cada plano es largo y dura varios segundos (¡o puede que minutos!). Observad el comienzo de esta escena de «El paciente inglés»

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I Accept

Ralph Fiennes sirve el té durante unos segundos; y, durante unos más segundos más, sigue sirviendo el té. Kristin Scott Thomas está tumbada en la cama…  Y continúa tumbada, durante el mismo plano, preguntando «¿Qué canción es esa?»

Vale, ahora echad un vistazo a esta otra escena y comparad:

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I Accept

El Capitán América mira hacia arriba. Su compañero dispara. Capitán América sale corriendo. Un coche explota. El soldado de invierno carga su arma. Y cuando el soldado de invierno camina hacia Capitán América, vemos un plano desde frente. Otro desde atrás. Otro desde un lado… ¿Por qué tanto cambio de plano?

Como os decíamos: para dar ritmo, para imprimir velocidad, los planos duran uno o dos segundos.

Esa es, pues, la clave fundamental para escribir una escena de acción. ¿Queréis que el lector tenga la impresión de que están pasando muchas cosas en muy corto espacio de tiempo? Usad frases cortas.

¿Habíais pensado alguna vez en el ritmo de vuestras frases? ¿Ha resuelto esto vuestra duda? Os espero en mis comentarios: