Una de las mayores preocupaciones de mis alumnos en los talleres es el miedo a que alguien pueda plagiar sus textos si los comparten, bien en el foro privado del taller, en facebook, en su blog o bien al enviarlo a un certamen literario. Resuelvo aquí las dudas sobre esta cuestión por si también a vosotros/as os preocupa este tema.

Pero tranquilidad: es más el miedo que la realidad (como casi siempre en esta vida).

¿Es común el plagio?

No. En este aspecto tengo que ser categórica.

En especial en el caso de obras literarias (relatos, novelas, poemas…) el plagio es algo muy raro. Llevo más de 15 años impartiendo talleres, he tenido más de 3.000 alumnos (y más de 5.000 que han pasado por Portaldelescritor, la web de cursos online que dirijo) y no hemos registrado ni un solo caso.

Lo normal es que la gente quiera publicar y gustar gracias a sus propios textos, por lo que los casos de plagio en literatura son poco comunes.

Ahora bien: en el caso de artículos de revistas y posts de blogs la probabilidad aumenta (sin llegar, en ningún caso, a ser algo frecuente). ¿Por qué? Tal vez el hecho de no ser una obra de «creación artística» hace que algunas personas piensen que no hay ningún problema en usar tu texto.

La misma naturaleza digital de esos textos (muchas veces nacen, como este, directamente en internet y están expuestos rápidamente a la lectura de muchas personas) puede también tener que ver. De hecho, a mí me ha pasado, me plagiaron un post de este mismo blog. Pero, de nuevo, tranquilidad: hay solución.

Has terminado una obra literaria, ¿cómo protegerla?

Lo más seguro para quedarte tranquilo/a es registrar tu obra en el Registro de la Propiedad Intelectual de tu ciudad. Aquí tienes una lista de las direcciones. Si tienes DNI electrónico puedes registrarlo online.

Recuerda que te va a costar dinero (entre 12€ y 20€) y que deberás llevar una copia impresa y una en cd-rom. No hace falta registrar cada obra que terminas: por ejemplo, puedes reunir varios de tus cuentos, ponerles un título (aunque sea «Cuentos de -tu nombre») y registrarlos todos juntos.

Pero -y esto es muy importante- en el caso de que denunciaras a alguien porque te han plagiado, lo más importante es demostrar que tú creaste esa obra -antes que la otra persona. ¿Cómo podrías demostrarlo? Por ejemplo:

-Si tienes archivos de texto guardados en tu ordenador o tablet con una fecha anterior que la otra persona

-Si le has enviado a algún amigo (o a ti mismo) ese texto por email antes de que la otra persona lo haya registrado, tú tienes la prueba de que ese texto fue creado por ti.

-Si has leído ese texto en un recital y tienes testigos

Es decir: que una forma sencilla de quedarte instantáneamente tranquilo/a es mandarte a ti mismo por email el texto antes de colgarlo en internet.

Ahora bien: en el caso de una novela o un trabajo más largo, te aconsejo -por mayor seguridad- el registro.

¿Te han plagiado un texto que habías colgado en internet?

Desgraciadamente, como ya comenté antes, este caso es más común. A mí misma me ha pasado: me copiaron uno de mis artículos originales de este blog.

Cómo proteger tus textos del plagio (y qué hacer si te plagian)

La guillotina puede ser el castigo perfecto para el plagiador, pero no es necesario llegar a tal extremo.

Hay que recordar además que el plagio no sólo consiste en copiar palabra por palabra tu texto, sino también una idea original y su desarrollo.

Me explico: no puedes denunciar por plagio una idea muy común (como la de este artículo o como un cuento en el que una mujer descubre que su marido le engaña); pero cuando el contenido es original y muy distintivo, está protegido: por ejemplo, cualquiera de mis artículos basados en mi experiencia profesional (la mayoría de los de este blog) o un relato en el que una mujer se da cuenta de que su marido la engaña, le mata y crea un clon de su marido para sustituirle y al final del cuento descubre que el clon le engaña con la misma mujer.

En mi caso, me plagiaron dos de los posts que más trabajo me costó redactar, llenos de consejos para escritores que he tardado más de 15 años en recopilar, y simplemente cambiaron las palabras de la redacción, pero todas las ideas y consejos estaban allí – como si se le hubieran ocurrido mágicamente a esa persona (No comento quiénes eran para no dar publicidad a su blog).

Como os imaginaréis, no me sentó nada bien. Pero una vez calmada, estos fueron los pasos que di:

  1. Escribe al blog e infórmale de que el contenido es de tu propiedad. No olvides incluir enlace a tu blog. Ruégales que lo eliminen o que indiquen que eres el autor/a. Si, además, tuviste la precaución de registrar el texto o enviártelo por email en una fecha anterior, házselo saber. Hazlo en tono amistoso, como si la persona no se hubiera dado cuenta de que lo que ha hecho es ilegal… porque a veces, sencillamente, es así. Mucha gente no es consciente.
  2. Puedes, también, dejarles un comentario público con el mismo texto que en el email.

Tal vez este paso sea suficiente para que esa persona retire el post plagiado. En uno de los casos, fue suficiente y retiraron el post. En otro de los casos, no (el hombre no me contestó siquiera al email, ni eliminó el artículo) así que di un paso más:

3) Denúncialo a google (e informa a esa persona). En esta dirección puedes denunciar tu caso y google lo examinará, penalizando al blogger incluso con la retirada de su blog. En el blog de Eduardo Martínez puedes ver paso a paso cómo hacerlo si tienes alguna duda.

No olvides escribir al blogger e informarle de que le has denunciado.

Si nada de todo eso sirve, puedes optar por:

4) Denunciarlo a la justicia. Aunque esperemos que la cosa no llegue a tanto.

Una de las primeras reacciones que puedes tener es denunciarlo en las redes sociales, pero los bloggers que consulté, de máxima confianza, me animaron a no hacerlo. Entre otras cosas, porque eso le daría publicidad al otro blog o web.

Por último, os dejo una herramienta muy útil para ver si alguien ha plagiado alguno de los contenidos de tu web o blog: http://www.copyscape.com/  (Eso sí, sólo vale para cuando te copian palabra a palabra).

¿Y a vosotros/as? ¿Os han plagiado alguna vez?