Puede que tengamos ya una historia ideada en nuestra cabeza, que nos gusta y nos ilusiona. Pero, incluso así, siempre es posible reforzar el conflicto y aumentar los problemas del/de la protagonista para que resulte más emocionante aún.
Una de las maneras más simples de reforzar un conflicto y obstaculizar el camino a nuestro/a protagonista es añadir un nuevo personaje que, casi sin alterar la trama principal que ya tengamos ideada, puede ponérselo más difícil. Este nuevo personaje sería un o una antagonista o villano/a.
Atención aquí porque no son lo mismo: el antagonista es alguien que va a obstaculizar que tu protagonista consiga lo que quiere, pero no tiene por qué tener malas intenciones. A un villano, o «malvado», en cambio, sí se le presupone baja moral y la intención de hacer daño.
Ambos tipos de personaje pueden aparecer en toda clase de historias; no es que los villanos o malvados estén reservados para historias de fantasía o aventuras, ni los antagonistas pertenecen exclusivamente a las novelas «realistas». Una historia de aventuras, ciencia-ficción o fantasía se puede beneficiar mucho de un buen antagonista para nuestro protagonista, lo mismo que muchas historias realistas pueden tener personajes malvados o de baja moral que añadan problemas a los personajes.
Dejo aquí una extensa lista de estos arquetipos de personajes, para que sirvan de inspiración para vuestras historias.
Antagonistas
1. Rival

De hecho, la persona rival puede ser un amigo/a de nuestro protagonista, lo que consigue mucho más dramatismo e impacto. Otros rivales pueden, en cambio, llegar a hacer amistad con nuestro protagonista a lo largo de la historia. Belloq, por ejemplo, es el arqueólogo rival en la saga de Indiana Jones y le mete en muchas dificultades. Pero también en historias realistas puede haber este tipo de competición, a veces sana y a veces, malsana. Apollo Creed es uno de los grandes rivales de «Rocky«. Hortensio y Gremio son los rivales de Lucencio en el amor por Blanca, en «La fierecilla domada», de Shakespeare.
2. Perseguidor/a

Puede ser que nuestro personaje haya hecho algo malo, o que esté bajo sospecha, o le hayan tendido una trampa y por eso le persiguen. Un ejemplo puede ser el personaje de Tommy Lee Jones en la película «El fugitivo», con Harrison Ford. No es malo per se, pero tiene la obligación de perseguir al protagonista. Famosas son esas líneas de diálogo junto a la catarata cuando Ford le grita que es inocente y Lee Jones responde: «No me importa». Está haciendo su trabajo, nada más.
3. Antagonista ético/a
El «Pepito Grillo» de nuestro protagonista: se trataría en este caso de una persona con un elevado sentido moral, que todo el tiempo frena u obstaculiza al/a a la protagonista cuando quiere tomar un camino que no sea 100% puro y correcto. Un ejemplo literario sería St John Rivers, un hombre de fe -rozando el fanatismo- que supone un obstáculo para Jane Eyre en el libro del mismo nombre.
4. Amigo/a descarriado/a
Prácticamente lo opuesto. En este caso hablaríamos de alguien muy cercano al/a la protagonista que, por su carácter, presiona para desviarle de su objetivo. Puede ser que le tiente a coger salidas fáciles, a divertirse. Son aquellos que intentan llevarle «al lado oscuro».
5. Protector/a

6. La naturaleza

Villano
7. Envidioso/a
En nuestras categorías de personajes malvados habrá dos a quienes sus inseguridades consigan sacar a la luz lo peor de ellos: el personaje envidioso sería una de ellas. Un ejemplo literario sería Blanche Ingram, de «Jane Eyre», esa dama de alcurnia y guapísima que siente celos de cómo el señor Rochester trata a Jane y hace lo posible por chincharla o que se sienta incómoda. Yago, de «Otelo», de William Shakespeare, sería el villano envidioso por excelencia.
8. Traidor/a

Por otro lado, siempre hay espacio para que el traidor o corrupto, en el último momento, vuelva al lado de la luz y ayude al héroe/heroína. Un ejemplo de esto puede ser Darth Vader, en la saga Star Wars.
9. Mente criminal superdotada (mastermind)

Lex Luthor, de la saga Superman, sería este tipo de Villano planificador o, en el terreno literario, el Profesor Moriarte de las novelas de Sherlock Holmes.
10. Bully
Un villano tipo «bully» sería nuestra segunda categoría que proviene de inseguridades, solo que este personaje, en lugar de convertirse en alguien tímido y apocado, busca aumentar su autoestima haciendo daño y controlando a otros para sentirse superior. Por supuesto, esto es una simplificación en la que se puede profundizar mucho (un enlace, aquí), pero es para que os hagáis una idea de cómo se puede jugar con este tipo de personaje, que estamos más acostumbrados a ver en literatura y cine de lo que pensamos.
Johnny Lawrence -el «malo» de «Karate Kid»– es un ejemplo ilustrador-


11. Criminal o buscavidas
Este tipo de personaje malvado en realidad no suele tener nada en contra del protagonista o de la humanidad, simplemente va a su rollo: robar, matar o encontrar gente a cambio de dinero. Pero claro, su falta de moral hace que en muchas ocasiones su camino obstaculice al protagonista y que incluso llegue a hacerle daño, o a alguien cercano, pues suele carecer de escrúpulos. En esta categoría podrían estar Bobba Fett, de la saga Star Wars.
12. La corporación o sociedad malvada
Un clásico en las historias de misterio y en las (más modernas) distopías. En este caso el personaje malvado no tiene una cara, sino muchas… o directamente ninguna. Saber que nuestro protagonista se enfrenta a toda una sociedad o corporación secreta, o incluso a todo un gobierno, sin duda acrecienta sus dificultades. La clave de este malvado es que el personaje tarde en darse cuenta de que se trata de una entidad de muchas personas.
Ejemplos de este tipo de malvados aparecen en «La tapadera», de John Grisham y en cualquier distopía, desde el Partido, en «1984» de George Orwell, al gobierno de Panem en «Los juegos del hambre».
13. Perturbado o la bestia
Incluso a estos dos en la misma categoría porque tienen algo muy importante en común: no se puede razonar con ellos, ni se les puede comprar, ni manejar. El villano o villana con problemas mentales (antiguamente llamado despectivamente «loco«) es un clásico de la literatura que aparece, por ejemplo, en «Jane Eyre«: será este personaje quien ocasione la tragedia que precipita el desenlace de la historia. En la literatura moderna, este tipo de malvado serían los psicópatas o sociópatas, como Patrick Bateman, de «American psycho», de Bret Easton Ellis o Annie Wilkes en «Misery», de Stephen King.
La bestia sería un animal que persigue o ataca al personaje protagonista, como «Alien» o el «Tiburón» en las películas del mismo nombre. Sabes, desde el inicio, que con este tipo de malvados sólo puede quedar uno, él o el/la protagonista.
14. Anti-villano

Un ejemplo de este último sería Hannibal Lecter, de la novela y película «El silencio de los corderos». Sabemos que es un asesino y muy peligroso, pero es también un hombre de palabra. Y otro sería Long John Silver, de «La isla del tesoro», a quien coges cariño a pesar de que sabes que es un pirata, con motivaciones más que egoístas.
15. El mal personificado

¿Habías ya pensado utilizar antagonistas -o villanos- en tu historia? ¿Has probado a hacerlo antes? Cuéntame tus impresiones y resultados en mis comentarios, me encantará charlar contigo.
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Creo que el villano de mi historia más bien es un antagonista, porque en su mente quiere hacer algo bueno por la humanidad, pero los medios por los que lo quiere conseguir no son tan buenos. Además creo que entra en la categoría de perseguidor.
Entonces es un anti-villano, pero villano (si su nivel moral es inferior al protagonista=villano). En cualquier caso, no es tan importante clasificar a los que ya tienes como que el post te sirva de inspiración para futuros antagonistas y malvados. Un saludo, Lidia.
Hola Diana,
Me parece un tema demasiado interesante. Los antagonistas y villanos le dan sabor a una historia. Creo que los verdaderos talentos se ven en la impecable creación de alguno de ellos. Por ejemplo, como ver una excelente interpretación de un actor que haga de malvado, si la gente lo detesta, es porque hizo un trabajo perfecto.
Yo escribo hace mucho tiempo y construir personajes contundentes, con motivos y personalidades, es lo más difícil de la escritura a mí parecer.
Excelente blog, Diana.
Un abrazo desde Chile.
Me encanta que te haya inspirado tanto. Abrazos, Amanda, y adelante con esos escritos :D
Me encanta tu blog, he aprendido mucho con todos tus temas y los explicas de una forma muy entretenida, me volví fan! Ahora en mi historia me estoy dando cuenta de que tengo que analizar más al villano, esencialmente es un criminal, no una súper mente, y su vida no necesariamente tendría que cruzarse con la protagonista, pero ocurre. Pero también tiene elementos de envidia y traición. Ahora tengo mucho en qué pensar, jejeje
¡Perfecto, Camila! Me alegra que te haya sido tan útil. Un abrazo, ánimo con esos escritos,
En cuanto al villano Bully, hay otro modo de crear uno. Un villano Bully sería persona que era maltratada, ingnorada y humillada que busque el respeto que según él merece por la fuerza. Incluso esto podría servir para crear antihéroes si se usa debidamente.
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