Por experiencia sé que este es uno de los dilemas a los que antes se enfrenta el escritor/a que empieza: ¿es mejor narrar en primera o tercera persona? ¿Cuáles son las ventajas y los retos de cada voz? ¿Hago mal si narro sólo en primera persona o sólo en tercera? ¿Por qué tanta gente se pasa a la primera?

Bueno, toma asiento: voy a charlar un poco de este tema. Pero antes me gustaría aclarar un poco algunos conceptos, y es que me parece que muchas personas confunden la voz, o la persona narrativa (1º ó 3º) con el punto de vista desde el que contamos nuestra historia.

De hecho, estoy casi segura de que cuando me preguntáis si es mejor escribir en primera o tercera persona, en realidad me estáis preguntando desde qué punto de vista escribir. Vamos a verlo ahora mismo. ;-)

Y, en cualquier caso, al final también hablaré de las dos diferencias fundamentales entre escribir en 1ª o 3ª, desde el punto de vista de un personaje, para resolver todas las posibles dudas sobre este tema.

¿Desde dónde contamos nuestra historia? El punto de vista narrativo… y por qué es esencial

Muy pocos son los escritores que empiezan que se paran a pensar desde dónde contar la historia. O, dicho de otra forma, qué información va a recibir el lector sobre la historia. Es algo que la mayoría de la gente elige de forma inconsciente, y justo por eso a veces no es la mejor elección.  Con un ejemplo vamos a tener claro enseguida qué es el punto de vista… y cuánta información le damos al lector.

Imaginemos que queremos contar la historia de Clara, que sale a pasear a su perro al parque y de pronto nota que alguien la persigue; se acerca a un policía, que está poniendo una multa, y le pide ayuda.

PUNTO DE VISTA: DESDE ARRIBA. NARRADOR OMNISCIENTE. El narrador lo sabe todo, el lector lo sabe todo también. 

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Si, como narradores, decidimos contar la historia desde arriba, por encima del nivel de los personajes sabremos y contaremos todo lo que ocurre. Sabemos lo que hacen, dicen,  piensan y sienten todos los personajes. Este punto de vista es el más sencillo (y el más antiguo) y da mucha libertad para contarlo todo. Al narrarse desde arriba de los personajes, se suele escribir en tercera persona -una voz que no pertenece a ningún personaje de la historia- algo como esto:

Cuando Clara sacó a pasear a su perro Bobby, vio por encima de su hombro con inquietud: divisó una sombra que se escondía tras uno de los árboles del parque. Empezó a caminar, un poco incómoda. El tipo comenzó a caminar también, escondiéndose donde podía: le habían pagado para vigilarla discretamente. Aunque Clara no consiguió verle de nuevo, estaba segura de que le estaba siguiendo. «Dios mío», pensó, «¿qué está pasando?». Corrió hasta final del parque para contárselo a un policía municipal que estaba poniendo una multa a un coche:

-¡Necesito ayuda!-exclamó la chica-Alguien me persigue. ¡No puedo verlo, pero sé que está ahí!

El policía miró tras ella pero no vio a nadie y pensó que estaba loca. Mandó un mensaje a la central para que enviasen a una ambulancia del psiquiátrico.

¿Veis? Sabemos lo que piensan y hacen todos los personajes: Clara está asustada y tiene miedo de que le pase algo; el tipo que la persigue ha sido contratado para vigilarla; sabemos que el policía no ve nada y sabemos que piensa que está loca.

VENTAJAS DE ESTE PUNTO DE VISTA: Es, sin lugar a dudas, el más sencillo de usar. No hay que detenerse a analizar la información, ni cuál es mejor que le llegue al lector y cuál no. Sencillamente, se cuenta toda la historia.

 INCONVENIENTES DE ESTE PUNTO DE VISTA: deja muy poco espacio a la imaginación y, sobre todo, a la deducción del lector. Al lector del siglo XXI le gusta participar en la historia, intentar averiguar  qué está pasando, sentir lo mismo que siente Clara, con su desconocimiento.

Vamos pues con el siguiente punto de vista, mucho más actual:

PUNTO DE VISTA: DESDE UNO DE LOS PERSONAJES. NARRADOR EQUISCIENTE. El lector sólo sabrá lo que ve, hace, piensa o siente UNO de los personajes. 

En este caso, ponemos la cámara de la historia sobre el hombro de uno de los personajes y le acompañamos a lo largo del relato, novela o capítulo. Sólo le mostramos al lector lo que ese personaje VE (si no lo ve, no se muestra), lo que ese personaje HACE (no sabemos qué hacen otros si el personaje no se da cuenta), lo que ese personaje PIENSA O SIENTE (no tenemos ni idea de lo que piensan o sienten otros personajes, sólo podemos elucubrar).

fotos-de-maquinas-de-escrever-17¿Significa eso que no se puede incluir información que el personaje principal ve o sabe? Claro que se puede; algo de información, al menos. Sólo que, como en la vida real, serán elucubraciones del personaje, y nunca sabremos seguro si son ciertas o no. Con un ejemplo lo vamos a ver mucho más claro. Vamos a pasar la historia anterior a narrador equisciente, desde el punto vista de Clara:

Cuando Clara sacó a pasear a su perro Bobby, vio por encima de su hombro con inquietud: divisó una sombra que se escondía tras uno de los árboles del parque. Empezó a caminar, un poco incómoda. Aunque Clara no consiguió verle de nuevo, estaba segura de que le estaba siguiendo. ¿Por qué demonios la perseguía ese tipo? No tenía ni idea. «Dios mío», pensó, «¿qué está pasando?». Corrió hasta final del parque para contárselo a un policía municipal que estaba junto a un coche:

-¡Necesito ayuda!-exclamó la chica-Alguien me persigue. ¡No puedo verlo, pero sé que está ahí!

El policía echó una ojeada tras ella y miró a la chica como si estuviese loca. Pero, para tranquilidad de Clara, enseguida mandó un mensaje a la central.

¿Notáis la diferencia? Aquí no sabemos quién o por qué la persigue (porque Clara no lo sabe), no sabemos que el policía está poniendo una multa (porque ella, con los nervios, no se da cuenta) y, sobre todo, no sabemos que el policía piensa que está loca y ha llamado al psiquiátrico, porque Clara cree que ha llamado a la central para pedir refuerzos.

ELEGIR EL PUNTO DE VISTA DE NUESTRA HISTORIA ES ESENCIAL

Normalmente, no solemos pararnos a pensar desde qué punto de vista estamos contando nuestra historia y sin embargo, el punto de vista puede alterar una historia por completo. Tanto es así que los géneros de misterio o suspense tienen nombres diferentes, y un subgénero distinto, dependiendo desde qué punto de vista se narre un delito:

GÉNERO DE DETECTIVES: Cuando el delito se narra desde el punto de vista del detective o persona que investiga (en nuestro ejemplo, si lo narramos desde el punto de vista del policía). En este subgénero están todos los libros de Agatha Christie, o Dashiel Hammet, películas como la clásica «Anatomía de un asesinato» o la más reciente «The nice guys».

GÉNERO NEGRO: Cuando el delito se narra desde el punto de vista del delincuente (en nuestro ejemplo, desde el tipo que persigue a Clara). Los libros de Patricia Highsmith son género negro, como «Extraños en un tren», o la película «Atraco perfecto» o «Reservoir dogs»

GÉNERO THRILLER: Cuando el delito se narra desde el punto de vista de la víctima (en nuestro ejemplo, desde el punto de vista de Clara, el que hemos usado). Un ejemplo es la película «Con la muerte en los talones» o «La red».

El punto de vista equisciente, al estar al nivel de uno de los personajes, puede escribirse en tercera persona, tal como hemos hecho, o en primera persona, así:

NARRADOR EQUISCIENTE, PRIMERA PERSONA

Cuando saqué a pasear a mi perro Bobby, vi por encima de mi hombro con inquietud: divisé una sombra que se escondía tras uno de los árboles del parque. Empecé a caminar, un poco incómoda. Aunque no conseguí verle de nuevo, estaba segura de que me estaba siguiendo. ¿Por qué demonios me perseguía ese tipo? No tenía ni idea. ¿qué estaba pasando?. Corrí hasta final del parque para contárselo a un policía municipal que estaba junto a un coche:

-¡Necesito ayuda!-exclamé-Alguien me persigue. ¡No puedo verlo, pero sé que está ahí!

El policía me echó una ojeada tras ella y me miró como si estuviese loca. Pero, para mi tranquilidad, enseguida mandó un mensaje a la central.

student-writing¿Ves por qué decía al principio que creo que la pregunta, en realidad, que me hacen, es si narrador omnisciente o equisciente? Porque, una vez nos situamos en el punto de vista de un personaje,muchas veces hay poca diferencia entre narrar en primera o tercera persona. (De hecho, incluso se puede escribir en segunda persona, pero es una forma muy poco usada)

La diferencia más grande, en cambio, se encuentra al elegir entre punto de vista omnisciente (que siempre es tercera persona) o equisciente, desde el nivel del personaje (que puede ser tercera o primera persona).

VENTAJAS DE ESTE PUNTO DE VISTA: 

Es, con diferencia, el punto de vista más parecido a la vida real. En la vida real, uno no sabe más que lo que uno ve, siente, piensa y hace. No tenemos ni idea de lo que piensan o sienten otras personas -sólo podemos suponerlo y a menudo nos equivocaremos- y tampoco sabemos lo que hacen cuando nosotros no estamos delante.

Este punto de vista, por tanto, hace que empaticemos mucho más con el personaje: sentimos con mucha más fuerza lo que él/ella siente porque, como el personaje, nosotros tampoco sabemos qué está pasando realmente, qué piensan otros personajes o cómo van a reaccionar.

Y todo eso independientemente de que elijamos narrarlo en primera o tercera persona.

 INCONVENIENTES DE ESTE PUNTO DE VISTA:

Sólo sabemos lo que sabe el personaje y sólo podemos describir aquello que el personaje ve. Por lo tanto, el rango de visión está muy limitado.

Algunos autores escriben cada capítulo desde el punto de vista de un personaje y, de esa forma, mantienen la empatía de este punto de vista a la vez que nos muestra de forma más amplia lo que está ocurriendo en la historia. A esta técnica a veces se la llama narrador múltiple o poliédrico.

Es lo que hace George R. R. Martin en su saga «Canción de hielo y fuego» (Juego de Tronos), en tercera persona o en el libro recientemente ganador del Premio Pulitzer «Olive Kitteridge», de Elizabeth Strout, donde diferentes cuentos, contado cada uno desde el punto de vista de un personaje, van tejiendo la historia de una familia. En primera persona, vemos el mismo recurso en la novela «Mensaka«, de Jose Ángel Mañas, donde pasamos de capítulo en capítulo de un personaje a otro en primera persona (desde el «yo»).

PUNTO DE VISTA: DESDE DEBAJO DEL NIVEL DE LOS PERSONAJES. NARRADOR DEFICIENTE. Sabemos menos de lo que sabe el personaje -y a veces menos que el lector. 

Muy brevemente hago mención al tercer nivel de punto de vista de una historia: por debajo de los personajes. Es decir, que el lector no sabe ni siquiera lo mismo que sabe uno de los personajes. Es lo que ocurre con la prosa cinematográfica o «narrador cámara» (también llamado quasi-omnisciente), que nos cuenta sólo lo que los personajes hacen o dicen, pero nunca nos dicen cómo se sienten o qué piensan.

Tenemos, así, menos información que el propio personaje, pero podemos deducir lo que ocurre de los diálogos, las acciones y los gestos. Así ocurre en «La colmena», de Camilo José Cela, y en muchos relatos de Raymond Carver.  Otra forma de narrador deficiente es cuando elegimos un punto de vista que va a tener menos información que el propio lector: un niño, un chico autista (como en «El curioso incidente del perro a medianoche», de Mark Haddon), un lápiz, un perro… Es un punto de vista muy interesante, aunque difícil.

Diferencias entre el punto de vista equisciente en 1ª y 3ª persona ¿Cuál elegir?

tumblr_m7zg9f4cql1qewczgo1_1280Ya hemos visto que, a priori, una vez que decidimos contar la historia (o el capítulo) desde el punto de vista de un único personaje, se puede elegir indistintamente hacerlo desde la primera persona («Yo paseo a mi perro») o desde la tercera («Clara pasea a su perro»).

A algunas personas les resulta más fácil escribir en primera persona y a otras en tercera: es como les sale más natural.

 

¿Cuáles son las diferencias entre escribir el mismo texto, desde el mismo punto de vista, en primera o tercera persona?

Hay autores y bloggers que aseguran que cuando escribimos en primera persona:

  • -La narración es más introspectiva, hay más pensamientos y sentimientos del personaje.
  • -Las escenas tienen menos descripciones y explicaciones.
  • -No se describe lo que el propio personaje narrador está haciendo (gestos, acciones).

En cambio, en tercera persona, la narración tendría más acción y descripciones y menos pensamientos del personaje.

Vale: yo no estoy de acuerdo con nada de esto.

Y los ejemplos que contradicen esas ideas son numerosos. Incluir más o menos descripciones, o más o menos introversión, es parte del estilo narrativo de cada autor, y es totalmente independiente de si se escribe en 1ª o 3ª persona.

Os dejo un extracto de «El dios de las pequeñas cosas», de Arhundhati Roy, en el que, de forma magnífica, la voz en tercera persona es increíblemente introspectiva -analizando los pensamientos y sentimientos de cada personaje casi de forma psicoanalítica:

Rahel miraba a Estha con la curiosidad de una madre que mira a su hijo mojado. Una hermana a su hermano. Una mujer a un hombre. Un gemelo a otro gemelo. Y se le ocurrieron dos ideas al mismo tiempo. 

Que era un desconocido desnudo con el que se había topado por casualidad. Y que era alguien a quien había conocido antes de que la vida comenzara. Alguien que la había guiado -nadando- para salir del adorable vientre de su madre.

De la misma forma, una narración en 1ª persona puede tener muchas descripciones, tanto del ambiente que rodea al personaje, como de otros personajes o de sí mismo. Dejo como ejemplo el inicio de «El cuento de la criada», de Margaret Atwood.

Dormíamos en lo que una vez había sido el gimnasio. El suelo, de madera barnizada, tenía pintadas líneas y círculos correspondientes a los diferentes deportes. Los aros de baloncesto seguían allí, pero las redes habían desaparecido. La sala estaba rodeada por una galería de asientos destinados antiguamente al público y tuve la impresión de percibir, como en un vago espejismo, el viejo olor acre del sudor mezclado con ese toque de chicle y del perfume de chicas (…).

Es verdad que el escritor inexperto puede tener cierta tendencia a ser más introspectivo en 1ª persona y más descriptivo (e incluyendo más acción) en 3ª persona; pero no hay ninguna ley que impida lo contrario. Es una decisión de estilo de cada autor/a.

Y ahora sí, vamos a (redoble de tambor):

LAS DOS DIFERENCIAS FUNDAMENTALES ENTRE ESCRIBIR EN 1ª Y 3ª PERSONA

1/ Al escribir en 1ª persona, el lector tiende a empatizar más con el personaje

Incluso aunque estemos escribiendo esa historia con las mismas palabras que en tercera persona, al pasarlo a primera persona -sin cambiar una coma- se produce cierta cercanía con el lector. Digamos que escribir en tercera persona («Oyó una voz al fondo: Clara estaba asustada») pone cierta distancia entre el lector y los sentimientos y sensaciones del personaje; un muro fino e invisible que se rompe en cuanto pasamos a la primera persona: «Oí una voz: me estaba muriendo de miedo».

Es, además, más sencillo incluir interjecciones y otro tipo de expresiones directas en primera persona: «Oí una voz al fondo: joder, me estaba muriendo de miedo». (En 3ª persona se puede hacer también pero queda menos directo). Esa cercanía con las sensaciones del personaje es lo que hace que muchos autores se decidan a escribir en primera persona, para proporcionar al lector una emoción más vívida.

De todas formas, eso no significa que los lectores no se vayan a emocionar con las narraciones en tercera persona: en absoluto. Sólo que -es cierto- la empatía es más sencilla, a priori, en primera persona. Aunque si la historia está bien escrita, conseguirá emocionar de cualquier modo.

2/ Al escribir en 1ª persona, quien habla es el personaje, con su propia voz. 

El narrador en 3ª persona eres siempre tú mismo, tú, el auto o autora de esas líneas. Puedes escribir en el estilo que prefieras, en el que te salga de forma natural, o en aquel que quieras probar. Pero si decides escribir en 1ª persona, la voz narrativa debería tener la misma personalidad que el personaje.

Sería ridículo que una novela narrada en 1ª persona desde el punto de vista de una guerrera tosca y directa dijera cosas como: «Era el olor de la historia, como el de las rosas marchitas arrancadas por la brisa» (de nuevo, «El dios de las pequeñas cosas»). Esa voz narradora debería ser también tosca y directa y decir más bien algo como: «Había terminado otra jodida vez en el mismo lugar». Y si el personaje es tímido, apocado e indeciso, eso también debería notarse en la voz narradora.

En tercera persona es más fácil describir a un personaje -incluso protagonista- y decir que es aguerrido, tosco y directo y casi basta con eso (digo casi porque luego eso tendría que verse en sus acciones y diálogos). Pero en primera persona es más difícil: hay que mostrarlo en la redacción de cada frase, en la elección de cada palabra. O, al menos, eso sería lo ideal.

Esa sí es la verdadera gran diferencia entre escribir una misma historia, desde el  punto de vista de un mismo personaje, en 1ª y 3ª persona: en 1ª tenemos que intentar ser esa persona.

AQUÍ TENGO UN EXTENSO ARTÍCULO SOBRE CÓMO SACARLE TODO EL PARTIDO A LA ESCRITURA EN 1ª PERSONA.

¿Y tú, sueles elegir 1ª o 3ª persona? ¿Por qué? Déjame tus dudas o aportaciones en los comentarios y así continuamos charlando sobre este tema.

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